Arte en Mutxamel Alicante
- hace 4 días
- 3 Min. de lectura

Fondo de Arte
Hay momentos en que uno se topa con una obra de arte que lo conmueve, y esta es una de ellas. Fue un regalo para mi madre de un querido amigo, Ray, que vivía en El Castillo, en las afueras de Mutxamel, cerca de Saint Joan d'Alicant. Nuestra villa familiar estaba ubicada en una pequeña aldea costera llamada Amerador, a solo unos minutos en coche, y pasamos muchas veladas agradables disfrutando de la compañía de Ray en El Castillo. Rescatada de su estado de ruina en los años 60, Ray y su pareja, Ken, restauraron con esmero la finca, devolviéndole su antiguo esplendor, tras haberse mudado allí desde Londres en esa misma década.
Para contribuir a los gastos de mantenimiento, dado que el paso del tiempo y la edad hacían mella, Ray y Ken acogieron a dos inquilinos en el sótano. Uno de ellos era el artista Francisco Ferrer, y esta es la única obra suya que conservamos. Me encantó desde la primera vez que la vi y ahora cuelga en la pared del apartamento de mi hermano en Sant Joan, d'Alicant.
¿Por qué me encanta?
Si tuviera que criticar la fotografía, diría que es melancólica y atmosférica. Tiene pocos elementos definidos, pero en cierto modo eso es lo que me gusta. Su principal virtud es el manejo dramático de la luz: el brillante rayo de luz en el cielo atrae la mirada hacia el canal, y el dorado reflejado en la superficie le confiere a la composición una convincente sensación de profundidad y movimiento.
Pintada en los años 80, tiene un aire impresionista. Los barcos y los mástiles están representados de forma sutil, casi caligráfica, mientras que el cielo y el agua están construidos con una textura densa y expresiva. Francisco, a quien conocí varias veces, parecía más interesado en el clima, el brillo y la energía superficial que en el dibujo exacto. Era alguien que pintaba con el corazón y reflejando su estado de ánimo. Ray falleció en 2012, tras haber perdido a Ken varios años antes, y poco después le siguió Francisco, lo que le dio a la obra un significado que trascendió la mera conexión artística para toda la familia.
Composicionalmente, funciona bien. Los altos mástiles de la izquierda crean un efecto dramático vertical, mientras que el canal guía la mirada hacia el horizonte. Los barcos más oscuros en primer plano anclan la parte inferior, impidiendo que el cielo dorado domine la imagen. El lado derecho es más luminoso y abierto, lo que contribuye a crear una sensación de profundidad.
La pincelada es uno de los aspectos más atractivos. El empaste en el cielo y el agua, que capta la luz, hace que la pintura cambie según el ángulo de visión. El aparejo y los mástiles están realizados con pinceladas rápidas y oscuras que aportan ritmo.
Francisco rara vez vendía un cuadro y su producción era escasa, por lo que es prácticamente desconocido, salvo para las pocas personas que recibieron sus obras de arte como obsequio.
Nos interesa recibir sus reseñas y críticas sobre obras de arte. Puede ser la habilidad del artista o la emoción que les transmite. Esto es lo que distingue al Club de Crítica de Arte: queremos que nuestros miembros exploren el arte en todas sus formas.



Comentarios